Hay muchas cuestiones con respecto al jugo más famoso de todos los
tiempos. Algunas son meras leyendas urbanas o consejos transmitidos por
generaciones. Hoy aclaramos algunas dudas. Comprar árboles frutales
El jugo de
naranja o de otro
cítrico es el que contiene más vitamina C. FALSO.
Dentro
de las
frutas, la frutilla, la grosella y el kiwi tienen más porcentaje
de vitamina C a igual cantidad de pulpa. Pero quien se lleva el récord
es el perejil, que tiene cuatro veces más vitamina C que la
naranja, o
el locote pimiento verde, que aporta algo más del doble.
Comparativamente, un vaso de jugo recién hecho con vegetales ricos en
vitamina C (pepino, tomate, locote o pimiento verde y rojo) es más rico
en dicho nutriente.
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Pierde vitamina C si no se bebe recién exprimido. FALSO.
En
realidad tarda mucho más de lo que se cree en desaparecer del jugo.
Según justificó en setiembre de 2002 la doctora Patricia Murphy en la
revista Journal of The American Dietetic Association, aunque la vitamina
C (ácido ascórbico) se oxida con rapidez si se deja el jugo de naranja a
temperatura ambiente, la sustancia que se genera, denominada ácido
dehidroascórbico, sigue teniendo las mismas propiedades de la vitamina
C. Indica, además, que para que se produzca una disminución considerable
de esta vitamina hay que recurrir a “condiciones extremas”, como
calentar el jugo a 120 ºC. En cuanto al efecto del tiempo sobre la
vitamina, señala que la vitamina C se conserva perfectamente en el jugo
hasta 12 horas, aunque el sabor puede volverse más amargo.
Se obtiene más jugo calentando las naranjas en el microondas unos segundos. VERDADERO.
Esto
es cierto, pero es una mala práctica. El microondas debilita las
estructuras de la pulpa y hace más fácil extraer jugo, pero a su vez
calienta la
naranja por agitación molecular del agua y la vitamina C
queda mermada. No es recomendable hacerlo a menos que simplemente
apreciemos el sabor, no el aporte vitamínico.
El jugo de naranja puede atacar el esmalte de los dientes. VERDADERO.
Esto
también es cierto, pero sin exagerar. Determinadas variedades de
naranjas suelen ser de sabor ácido y pueden atacar el esmalte de los
dientes si se toman en ayunas y de forma aislada, sin acompañar otros
alimentos. Algunas asociaciones de dentistas recomiendan tomar el jugo
con pajita, cepillarse los dientes o no tomar el jugo en ayunas.
Las
naranjas dulces tienen menos vitamina C que las ácidas. VERDADERO.
Se
ha estudiado que existe una correlación entre la cantidad de fructosa
de la naranja (la fructosa es el tipo de glúcido que contienen las
frutas) y la vitamina C. A más fructosa, menos vitamina C.
La mejor
naranja es aquella que se recoge durante los meses fríos, maduradas al
sol. Las
naranjas de cámara refrigerante que se pueden comprar fuera de
temporada contienen menos vitamina C.
Al añadir azúcar destruimos la vitamina C. FALSO.
Lo
único que hacemos al añadir azúcar es incrementar el poder calórico del
jugo. Cada naranja proporciona 60 calorías. Por tanto, puesto que para
obtener un vaso de jugo necesitamos dos
naranjas, tenemos un mínimo de
120 calorías. Si añadimos 10 g de azúcar (una cdita.) tendremos un total
de 160 a 170 calorías. En el año 2013, tanto la universidad de Harvard
como el American Institute for Cancer Research aconsejaron limitar la
ingesta de jugos a un máximo de un vaso pequeño al día, en relación al
riesgo de padecer exceso de peso o diabetes tipo 2.
Cuánta más vitamina C consumamos, mejor. FALSO.
El
cuerpo humano no tiene reservas de vitamina C, por lo cual lo que hoy
tomemos no nos sirve para mañana. Este error procede de un científico
que fue premio Nobel y que recomendaba tomar cantidades ingentes de
vitamina C para curar todo tipo de males. Sus trabajos quedaron
descalificados hace ya mucho tiempo, aunque esa tendencia a
“hipervitaminarse” ha quedado enraizada en la gente. No solo no es
recomendable tomar suplementos de vitamina C, sino que, además, puede
provocar problemas de salud. El ser humano debe tomar alrededor de 30 mg
de vitamina C al día, algo que queda cubierto con comer una simple
naranja y algunas verduras (o dos naranjas).
El jugo envasado tiene menos propiedades que el natural. VERDADERO.
El
jugo de
naranjas exprimidas es rico en vitaminas C y A, ácido fólico,
fibra (tomado con pulpa), potasio y otros minerales. Adicionar vitamina C
al jugo comercial es fácil, por lo cual pueden tener igual o más
cantidad. Pero los otros nutrientes (fibra, ácido fólico, etc.) suelen
ser más pobres en los jugos comerciales. Los jugos pasteurizados, aunque
se indica que se obtienen directamente de exprimir la fruta y no de
concentrado, tienen menos vitamina precisamente por el proceso de
esterilización. Otro tema importante es el envasado: las botellas
transparentes, expuestas a la luz y al calor de los anaqueles de los
supermercados pierden vitamina C muy rápidamente.
Fuente: www.consumer.es